¿Existe alguna posibilidad de validación física para la ciclicidad astrológica?
Un informe divulgativo sobre cómo la Cosmología Cíclica Conforme y la teoría acerca de la naturaleza de la conciencia del físico y matemático Roger Penrose, ofrecen un
marco conceptual para el Tarot, el I Ching y la interpretación astrológica que se hace de la mecánica celeste.
Explorar la conexión entre el pensamiento de Penrose y los sistemas simbólicos es un ejercicio fascinante de "geometría
del pensamiento". Aunque es un físico teórico riguroso y no ha propuesto ninguna conexión entre estos saberes, sus teorías
ofrecen un marco conceptual donde la ciclicidad, la geometría y la conciencia
se entrelazan de una forma que resuena profundamente con tradiciones
milenarias.
Los puntos de correlación hallados se basan con tres de sus obras de divulgación que no requieren a prima facie de conocimientos especializados en Física y matemáticas, especialmente la última. Estos son
Ciclos del tiempo,
Shadows of the Mind: A Search for the Missing Science of Consciousness y
La nueva mente del emperador. Exploremos si podemos hallar coherencia relativa entre sus teorías, o hasta lo que mi entendimiento alcanza a conectar de ellas, con lo singular de las prácticas oraculares o adivinatorias de algunas de las cuales soy practicante, crítico pero inclinado a su validación, dentro de un marco efectivo e intelectualmente coherente que a mi entender requiere de nuevas perspectivas porque no presentan actualizaciones acordes a nuestros tiempos, por decirlo de forma amable.
1. La Cosmología Cíclica Conforme (CCC): El Tiempo como
"Eón"
La tesis central de Penrose en su libro Cycles of Time
propone que el universo no tiene un inicio único (el Big Bang), sino que
atraviesa una sucesión infinita de eones.
La Correlación Física: Al final de un eón, cuando solo queda
radiación y las partículas pierden su masa, los conceptos de "escala"
y "tiempo" se desvanecen. Para un fotón —que no experimenta el
tiempo—, el fin de un universo y el inicio de otro son geométricamente
idénticos.
Enfoque Simbólico: Esta "eternidad cíclica" parece espejarse el concepto del Eterno Retorno o la rueda del Samsara. En la astrología, el tiempo
no es una línea que va de A hacia B, sino una espiral donde las configuraciones
geométricas se repiten para generar nuevos "momentos" de significado
cualitativo.
2. Geometría a Gran Escala y Resonancia Planetaria
Penrose propone que eventos masivos de un eón anterior (como
choques de agujeros negros) dejan huellas geométricas (anillos concéntricos de Hawking) en la Radiación de Fondo de microondas (CMB) del eón actual.
Geometría Planetaria: Si trasladamos esta visión al sistema
solar, observamos que los planetas no se desplazan al azar; sus órbitas operan
en resonancia orbital. Un ejemplo es el ciclo Venus-Tierra, que dibuja una
geometría de pentagrama llamado la "Rosa de Venus" en el espacio-tiempo
cada ocho años.
Vínculo con la Astrología: La astrología postula que estas
geometrías no son simples dibujos, sino
estructuras de interferencia que organizan la experiencia terrestre. La
correlación clave es la primacía de la geometría sobre la materia: para
Penrose, la geometría del espacio-tiempo dicta la física; para la astrología,
la geometría planetaria indica la "cualidad" del tiempo.
3. Conciencia y Oráculo (Teoría Orch-OR)
Para explicar sistemas como el I Ching o el Tarot,
necesitamos un puente entre el azar aparente y el orden subyacente. Aquí entra la teoría Orch-OR
(Reducción Objetiva Orquestada) de Penrose y Stuart Hameroff.
El Proceso No-Computable: Penrose argumenta que la conciencia
no es un algoritmo, sino que emerge de procesos cuánticos en los microtúbulos del cerebro que "conectan" con la geometría fundamental del universo
en la escala de Planck.
Sincronicidad: Al tirar las cartas o las monedas del I
Ching, entramos en lo que el psiquiatra suizo Carl Jung denominaba sincronicidad. Si el cerebro es
capaz de acceder a una estructura geométrica universal no-local, el
"azar" deja de ser ruido para convertirse en un reflejo de la
geometría subyacente en un momento dado.
4. El I Ching como Sistema Binario y Geométrico.
Es notable que el I Ching sea un sistema de 64 hexagramas
(geometría binaria), estructura similar a las Redes de Espín (Spin Networks) que Penrose analiza para describir la geometría del
espacio-tiempo. En ambos sistemas, se intenta describir la realidad no a través
de "objetos", sino de relaciones, simetrías y flujos de información.
Un Universo que "Sabe" de sí mismo
Roger Penrose (Oxford, 8 de agosto de 1931) —Nobel de Física en 2020 y
coautor de los teoremas de singularidad junto a Stephen Hawking—representa la
cúspide del rigor en la relatividad general. Sin embargo, su insistencia en un
orden geométrico y mental intrínseco abre una puerta legítima para quienes
vemos en los movimientos planetarios o en los oráculos un lenguaje coherente.
La correlación más profunda es esta: el universo no es un caos mecánico, sino
una estructura geométrica con conciencia de sí misma.
Nota: Penrose diseñó los famosos "Penrose
Tilings", patrones que cubren el plano infinitamente sin repetirse nunca
de la misma forma. Quizás el Tarot o el I Ching funcionen igual: las piezas son
constantes, pero la geometría del "ahora" siempre crea un patrón
nuevo y único.
En confluencia con lo expuesto brevemente hasta aquí, y con
el ánimo de incitar al lector a investigar más sobre las teorías de Penrose y las de John Archibal Wheeler, (citado en otras notas de mi blog), intentemos desarrollar ahora
una visión actualizada astrológica acorde, o al menos correlativa a la física de esta
genial mente viva de nuestros siglos XX y XXI.
2026: El Colapso de la Función de Onda Colectiva
Desde la perspectiva de la Cosmología Cíclica Conforme (CCC)
aplicada al lenguaje y pautas de la astrología occidental, el ingreso de Saturno
y Neptuno a los 0° de Aries ♄ 0° ♈ ♆ 0° ♈ representa un instante crítico donde la entropía del "eón" zodiacal anterior respecto de la misma configuración alcanza
su máximo y la escala desaparece. Es el
punto de "conformalidad" donde lo infinitamente viejo y lo
infinitamente nuevo se vuelven geométricamente indistinguibles. Según el zodíaco trópico (zodíaco de las estaciones) esta conjunción
en el signo del Punto Vernal ♈ no es una simple transición; es el reinicio del escalamiento
geométrico de nuestra realidad que estaría conectado con un ciclo que comenzó
entre marzo y diciembre de 1703, según las efemérides que consulté, cuando
estos astros se conjuntaron en el siglo XVIII a los 11° de Aries. Y este ciclo es
sólo uno de los tantos que se han reiniciado. También podríamos rastrear en qué remoto siglo ambos ingresaron casi conjuntos al signo al igual que lo están haciendo en 2026. (Ver nota al final).
La Red de Espín y el Pensamiento No-Computable
Mientras Plutón en Acuario ♇ ♒ termina de configurar la Red de Espín que sostiene la infraestructura de la
conciencia colectiva —pasando de una jerarquía de "objetos" o estructuras ♑ a una de "relaciones
binarias" ♒—,replicando un proceso que comenzó en el primer trimestre de
1777 y se afianzó definitivamente a finales de ese mismo año -lo cual estaría reiniciándose en 2026.
Urano en Géminis (♅ ♊) puede ser comprendido como un
catalizador de procesos de no-computabilidad, reactivando dinámicas históricas análogas a las que comenzaron a manifestarse a mediados de
1774, aproximadamente quince años antes de la Revolución Francesa, y que se consolidaron durante el primer trimestre de
1775.
Un ciclo comparable, más próximo y verificable desde el punto de vista histórico, se observa a partir de mediados de 1858, con formalización en el primer trimestre de 1859: un período igualmente conformativo a escala global, en el que se estructuraron numerosos Estados-nación que, con variaciones, aún persisten bajo el paradigma de libertad, independencia y organización política post-monárquica, surgido tras la disolución progresiva de los regímenes feudales, y que actualmente vemos derrumbarse a escala mundial, quedando muy pocos países verdaderamente democráticos, aunque no haya sido todavía demasiado explicitado de acuerdo a su obviedad.

En este marco, resulta evidente que las nuevas narrativas, marcos cognitivos y sesgos culturales que emergen bajo este tipo de configuraciones no son fenómenos transitorios ni dispositivos de negociación con el orden precedente, sino reconfiguraciones profundas y persistentes de los sistemas simbólicos, políticos y epistémicos que sostienen una época.
En esta búsqueda de ciclos estoy omitiendo deliberadamente
las configuraciones planetarias y zodiacales particulares que forman los transpersonales y cronocratores
entre sí, lo que daría lugar a un estudio más profundo y esclarecedor de ciclos y subciclos, enfocado
con más precisión en los conocimientos de astrología mundana, pero esa
no es la finalidad de este artículo.
Siguiendo la tesis de Penrose en ¨
Las sombras de la mente¨,
Urano en este signo sugiere que el pensamiento humano dejará de intentar imitar
el algoritmo procesal ¨materialista, sensorialista, sensualista¨ de Tauro ♉ para reconectarse con la
Reducción Objetiva (OR): esa
chispa de intuición pura ♊ que ocurre en la
escala de Planck . No estamos ante una
era de más información, sino ante una era de Geometría Aperiódica de la mente,
donde la lógica se vuelve creativa y no-lineal, similar a un mosaico de Penrose
que se expande sin repetirse jamás.
El Observador y la Singularidad del Self
Finalmente, Júpiter cuando ingrese a Leo ♃ → ♌ tras doce años traerá la masa crítica necesaria al proceso global para que la conciencia individual sobre-exagerada por compensación del detrimento de saturno-neptuno en aries ♄–♆ ♈, actúe como el observador cuántico. Según la visión de Penrose, es la conciencia la que permite el paso de la superposición
a la realidad concreta.
En el transcurso de 2026, el individuo dejará de ser un receptor del destino
para convertirse en la "singularidad" que, mediante una percepción
cualificada, define la nueva tesela del mosaico universal.
El cielo de 2026 no es un mapa de sucesos, sino la topología
de una nueva conciencia. Es el momento en que la estructura geométrica del
cosmos "se reconoce" a sí misma a través de nuestra propia
observación.
Saturno y Neptuno en 0° de Aries
♄–♆ ♈
La confluencia de Saturno y Neptuno en
los primeros grados de Aries trópico es un evento extraordinariamente raro
debido a la lentitud de ambos planetas y la longitud de su ciclo sinódico
(aproximadamente 36 años).
Para encontrar una conjunción en los
grados iniciales (específicamente entre el 0° y el 5° de Aries), debemos
retroceder hasta el siglo VI a.C.
Hitos históricos de la conjunción en
Aries.
Aunque se suele citar el siglo XVIII
como la última vez que estos planetas se encontraron en el signo del Carnero,
el grado exacto varía significativamente:
Siglo XXI (2026): La conjunción exacta
ocurre el 20 de febrero de 2026 a los 0°45' de Aries. Este es el evento que
estamos viviendo actualmente, considerado un "Gran Reinicio" por
ocurrir en el Punto Aries.
Siglo XVIII (1703): La conjunción se produjo el 28 de marzo de 1703 a
los 11° de Aries. Aunque es en el signo de Aries, técnicamente ya se sitúa
fuera de los "primeros grados" (entendidos como el primer decanato o
los grados de inicio), entrando en el segundo decanato.
Siglo VI d.C. (555): Hubo una conjunción el 15 de marzo de 555 a los 7° de
Aries.
Siglo VI a.C. (594 a.C.): Este es el antecedente más cercano en
términos de proximidad al grado cero. La conjunción ocurrió el 11 de marzo de 594
a.C. a 2° de Aries.


Me gusta mucho tu blog, buenísima información que me lleva a investigar más sobre el cosmo y el humano. No me canso de leer y asombrarme. Gracias por compartir tu sabiduría.
ResponderEliminarGracias! Saludos cordiales 🙂👋🏻
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